
Un libro recuerda las tres riadas del siglo XX en el Pallars Sobirà
Lleida
- M. Torres 2008-12-29
En noviembre de 1982 una
espectacular riada, todavía fresca en la mente de muchos, sacudió el Pirineo de
Lleida. Sin embargo, ésta no era la primera vez que la crecida de los ríos
provocaba el caos en esta zona, ya que en 1907 y en 1937 se habían producido
catástrofes similares. Ahora, un libro, editado por el Departament de Cultura
de la Generalitat, resume estos episodios bajo el título de Les Riuades del
Segle XX al Pallars Sobirà: 1907, 1937 i 1982.
El libro trata de explicar con fotografías, testimonios de
prensa de la época e información meteorológicas cómo se produjeron las tres
riadas, cuál fue su alcance, los daños que causaron y cómo afectaron a la
población.
La primera de las tres riadas importantes del siglo
XX llegó del 15 al 23 de octubre de 1907. Un episodio excepcional de lluvias
azotó el Pirineo y descargó durante varios días hasta que la tierra y los ríos
de la zona ya no pudieron absorber más agua, lo que provocó la crecida
generalizada de los principales afluentes del Ebro con cabecera en el Pirineo,
un patrón que se repetiría en los dos casos posteriores.
Durante los días 21 y 22 de octubre, como
consecuencia de la gran cantidad de agua que provenía de los barrancos, se
produjeron grandes desprendimientos que provocaron el desbordamiento del
Noguera Pallaresa, que salió de su cauce provocando graves inundaciones y
causando enormes daños en un territorio carente de infrastructuras adecuadas.
Treinta años más tarde la fuerza del agua volvió a
quedar patente en la zona con una nueva ríada, la de 1937, que llegó a una zona
que sufría los estragos de la Guerra Civil. Sus daños fueron también muy importantes.
En 1982 el agua destrozó carreteras, edificios e
infraestructuras arrasando literalmente el territorio por el que pasó. Tanto,
que en muchas mentes siguen vivos los duros recuerdos que dejó.
Algunas zonas registraron 500 litros por metro
cuadrado en 1982
La riada de 1982 se produjo tras tres días de
intensas lluvias. De hecho, del 6 al 9 de noviembre cayeron 324 litros por
metro cuadrado en poblaciones como Capdella, en la Vall Fosca, o 267 en Senet
(Alta Ribagorça), pero sin duda una de las zonas más afectadas fue la Cerdanya,
donde se registraron 576 litros por metro cuadrado en poblaciones como
Vallcebollera.
Cifras similares se registraron en las anteriores
crecidas, aunque en episodios de tiempo más largos.